El par biomagnético

Define Goiz al par Biomagnético “como el conjunto de cargas que identifican una patología y que está constituido por dos cargas principales de polaridad opuesta que se forman a expensas de la alteración fundamental del pH de los órganos que la soportan” Las manifestaciones patológicas y patogénicas se forman a partir de polos bien definidos -positivo y negativo- o sur y norte, respectivamente, que se salen de los límites naturales de la entropía orgánica en donde se establece como ley natural de salud. 

Los orígenes del par biomagnético se encuentran en los trabajos del Dr. Richard Broeringhmeyer quién logró la medición de los polos biomagnéticos generados por la concentración anormal de hidrogeniones en forma externa, cualitativa e indirecta por medio de la resonancia energética de campos magnéticos. Se generan disfunciones en los órganos que soportan las distorsiones del pH (potencial de hidrógeno) y no le concede valor terapéutico al fenómeno de la despolarización.

Goiz partiendo de estas bases, de la existencia de polos biomagnéticos, encontró que hay polos pares a lo que el llamó el par biomagnético, descubierto en 1988. 

Se trata de la relación en resonancia energética y vibracional, soportada por la distorsión fundamental del pH de dos puntos específicos que pueden variar en intensidad pero no en ubicación y que a su vez, identifica la presencia de microorganismos patógenos, llámense virus, bacterias, hongos o parásitos e inclusive disfunciones orgánicas y el impacto que se consigue por la inducción de las dos cargas energéticas no aumenta ni resta energía al organismo humano, sino que lo neutraliza sin provocar lesiones o iatrogenia médica.

Define Goiz al par biomagnético “como el conjunto de cargas que identifican una patología y que está constituido por dos cargas principales de polaridad opuesta que se forman a expensas de la alteración fundamental del pH de los órganos que la soportan”. 

Las manifestaciones patológicas y patogénicas se forman a partir de polos bien definidos -positivo y negativo- o sur y norte, respectivamente, que se salen de los límites naturales de la entropía orgánica en donde se establece como ley natural de salud. Es decir, que existe una resonancia biomagnética constante y equilibrada, tanto en los límites de la salud como en las desviaciones que se originan por las enfermedades, de tal suerte que la presencia de uno condiciona la del opuesto y, la magnitud del uno también es similar a la del otro y la proporción de partículas elementales en el primero es exacta de la del segundo. 

El concepto de par biomagnético nos lleva hasta la génesis del fenómeno y nos define el órgano que está generándolo, su polaridad, el virus y la bacteria que lo identifica y la interacción de dos o más de estos microorganismos, dice Goiz. La curación de la patología también se consigue por medio del equilibrio de nivel energético en donde el pH es óptimo para la salud de los microorganismos vivos y cuya alteración se debe a la presencia de microorganismos patógenos, que distorsionan el pH normal del órgano que sustenta el fenómeno bioenergético.

El par biomagnético, nos propone una revisión general e integral del paciente, que de acuerdo al sistema binario o bipolar y de acuerdo a la ubicación de las distorsiones del pH se conoce la patología en su etiología; y ahí mismo y simultáneamente corregir las alteraciones duales o simultáneas del pH que al llevarlo nuevamente a sus valores normales y naturales, condicionan la salud celular y orgánica, es decir, curar energéticamente la patología.

El par biomagnético se fundamenta en la distorsión de dos puntos específicos para cada microorganismo patógeno o disfunción glandular, que se distorsionan hacia la hiperacidez o la hiperalcalinidad del límite de la relativa neutralidad en donde la naturaleza condiciona la salud. La impactación de los puntos con imanes elimina tal distorsión y restablecen el equilibrio al organismo.

El par biomagnetico se fundamenta en los siguientes principios:

1. pH

2. Entropía

3. Resonancia bioenergética

4. Simbiosis

5. ley de cargas

El pH

El es logaritmo negativo de la concentración de iones de hidrogeno, que en condiciones normales se encuentra en un valor intracelular de 7.0 -+ 0.03 encontrándose un valor de 7.4 en plasma sanguíneo y con variaciones ligeras en los demás líquidos corporales. Básicamente el pH del organismo humano es neutro. Esto permite una cinética enzimatica adecuada y estable para las millones de reacciones químicas posibles. 

Los principales órganos que se encargan de regular los ácidos y las bases producidos por el metabolismo son el pulmón y los riñones. Los pulmones a través de la eliminación de CO2, como acido volátil y en condiciones patológicas los cuerpos cetonicos. El pulmon se encarga de regular el pH a corto plazo a través de la variación del movimiento respiratorio. Los riñones se encargan de eliminar los ácidos no volátiles y regulan el pH de manera más eficiente. Esto se logra por el intercambio de iones de hidrogeno y bicarbonato. 

El pH puede variar en algunas zonas corporales dependiendo del metabolismo de estas zonas y del intercambio energético que realicen con el exterior. Las bacterias necesitan un pH alcalino para colonizar un tejido. Y el mismo cuerpo realiza mecanismos enzimáticos utilizando también la variación del pH para eliminarlas.

Entropía.

Se trata del grado de desorden de un sistema, es también definido como la magnitud del caos de un sistema energético. Las reacciones químicas y físicas tienen la propiedad de producirse solo en el sentido en el que se aumente o se conserve la entropía. La entropía crece con el volumen y a temperatura. La mayoría de los sistemas físicos y biológicos tienden a la perdida de energía y la desestabilización de su materia. El cuerpo genera mecanismos para mantenerse estable a través de campos de información electromagnéticos y de manera holográfica.

Resonancia electromagnética.

Es la relación energética y vibracional entre dos puntos en la misma intensidad y en la misma frecuencia

Simbiosis

Es la asociación biológica de microorganismos de diferentes especies en los que uno obtiene beneficios del otro. Existen varios tipos de simbiosis, en las cuales se crea una resonancia energética, ej. Un virus realiza simbiosis con algunas bacterias. Hay otro tipo de asociaciones en las cuales se establece una relación metabólica o nutricional.

Ley de cargas

Se refiere a las leyes físicas de las cargas electromagnéticas. Es decir de su atracción y de su repulsión. Cargas eléctricas negativas se repelen con las de su misma polaridad y se atraen con un polo diferente, lo mismo para las cargas eléctricas positivas.

El polo biomagnético.

El átomo de hidrogeno se encarga de asociar átomos y de mantener dicha asociación estable en equilibrio de cargas tanto positivas como negativas. Actúa en dos sentidos, cuando actúa como elemento electronegativo y, cuando actúa como elemento electropositivo. Definiendo con ello sus propiedades. Este equilibrio cinético de las cargas permite entender el concepto de neutralidad energética, en donde las cargas tanto positivas como negativas persisten en un nivel energético final de igual magnitud, aunque de diferentes polaridad, que no interfiere con la homeostasis, mientras que el cuerpo esta en resonancia bioenergética.

El Dr. Broeringhemeyer logro la medición de los polos biomagneticos generados por la concentración anormal de los hidrogeniones de forma externa cualitativa e indirecta por medio de la resonancia energética de campos magnéticos de mediana intensidad. Esto permite saber la presencia de polos biomagnéticos in situ, así como su propiedad específica.

La despolarización se consigue aplicando un campo magnético de polaridad contraria al campo bioenergético producido por el organismo, para atraer los iones de hidrogeno o los radicales libres de polaridad contraria hacia el exterior del organismo. 

La polarizacion bioenergética de un órgano trae como consecuencia procesos degenerativos finales.

El par biomagnetico segun Goiz.

Es el conjunto de cargas que identifican una patología y que esta constituido por dos cargas principales de polaridad opuesta, que se forman a expensas de la alteración del pH de los órganos que lo soportan.

De esta dualidad bioenergética se desprende otro principio fundamental que el dr. Goiz define como Nivel energético normal (NEN)

El NEN define los límites energéticos en donde se llevan a cabo todos los procesos metabólicos celulares de los organismos superiores.

La alteración bioenergética obedece a la ley del todo o nada, es decir que una vez superado el umbral sacan a todo el órgano de su nivel energético normal. El umbral esta en razón de valores mayores de 1000 gauss o sus equivalentes energéticos. Así pues se forma un par biomagnetico, sucediendo fenómenos en el polo positivo del orden siguiente: acidosis del órgano afectado, acortamiento de la materia, por lo tanto el órgano decrece en sus dimensiones, posteriormente ocurre la degeneración del órgano y posteriormente fenómenos degenerativos; todo ello en presencia de virus.

En el polo negativo se establece alcalosis del órgano afectado, distensión de la materia y por lo tanto edema y flojosis en las dimensiones del órgano. Posteriormente disfunción y fenómenos degenerativos.

En la formación de un polo biomagnetico se asocia otro de polaridad contraria y en estricta resonancia bioenergética, ambos polos se encuentran en la misma intensidad de carga, en la misma frecuencia biomagnética y con el número mismo de partículas elementales. Solo se puede desactivar impactando sus cargas internamente una contra otra, pero no un par contra otro par.

La identificación de los polos biomagnéticos obedece a la resonancia energética del imán con el del organismo en estudio. Si el organismo presenta niveles energéticos normales, no se presenta la manifestación, ni con imanes de 1000 gauss o mayores.

Es rastreo se realiza con el polo negativo del imán, aunque puede realizarse con el polo positivo.

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