La bacteria más abundante en animales, una aliada contra el dengue

Mosquito transmisor del dengue.  HENRIK LARSSON

Mosquito transmisor del dengue.  HENRIK LARSSON

Wolbachia es la bacteria que más presencia tiene en animales, está presente en el 40% de las especies de artrópodos y de algunos nematodos. Un estudio basado en la genómica comparada, y en el que participan investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) y de la Universidad de Liverpool, ha descubierto que puede ser beneficiosa para luchar contra virus como el Zika, el dengue y la fiebre amarilla.

La investigación se ha realizado utilizando un grupo de abejas del género Nomada. Según el estudio que ha descrito su edad y las estrategias que han propiciado su éxito evolutivo, sus relaciones de parentesco, al igual que su reloj molecular, han determinado su origen hace al menos 200 millones de años. 

Durante todo este tiempo, la bacteria ha ido evolucionando y modificando su comportamiento junto a sus portadores: en algunas ocasiones como parásito y en otras estableciendo beneficios. "A veces la bacteria resulta indispensable para la vida, como ocurre con las chinches, (Cimex lectularius), que sin la bacteria no son capaces de sintetizar la vitamina B y mueren; otras, sin embargo, actúan como parásitos ocasionándoles un perjuicio, es el caso de numerosas especies de escarabajos, mariposas y moscas", asegura Christoph Bleidorn, investigador del MNCN.

Los puntos rojos de la imagen de la derecha corresponden a Wolbachia CHRISTOPH BLEIDORN  

Los puntos rojos de la imagen de la derecha corresponden a Wolbachia CHRISTOPH BLEIDORN

 

De acuerdo con el estudio, al poder modificar el comportamiento de sus portadores esta bacteria es capaz de protegerles de probables virus. Por lo tanto, Wolbachia podría actuar como un aliado contra enfermedades en poblaciones de animales no infectados ayudándolas a esquivar virus como el Zika, aseguran los investigadores.

En la actualidad ya se han desarrollado algunas pruebas para controlar poblaciones de mosquitos y en Australia existen experimentos que han generado resultados muy positivos para evitar el contagio de estos virus en humanos.

En relación con las diferentes especies de Wolbachia, su diferenciación se remonta al momento de la gran dispersión de especies que se produjo al final de Triásico. Este fenómeno permitió a la bacteria, ayudada por un grupo diversificado como son los artrópodos, expandirse por todo el planeta. 

Asimismo, los científicos han revelado que su genoma ha evolucionado con mucha lentitud. "Es sorprendente lo despacio que evoluciona su genoma frente a la alta adaptabilidad y el éxito evolutivo de este grupo", explica Bleidorn.

EL MUNDO